Traductor

sábado, 25 de julio de 2009

Camino a Copenhague

Apocalipsis, los últimos tiempos. ¿Está usted afirmado sobre la Roca?


Lucas 21:25-26 “Entonces habrá señales en el sol, en la luna y en las estrellas, y en la tierra angustia de las gentes, confundidas a causa del bramido del mar y de las olas; desfalleciendo los hombres por el temor y la expectación de las cosas que sobrevendrán en la tierra; porque las potencias de los cielos serán conmovidas.”




El cambio climático ya está haciendo estragos en las poblaciones humanas, causando más de 300 mil muertes y afectando a 325 millones de personas cada año.”


De cierto hay muchas cosas ocurriendo a nuestro alrededor que ciertamente están llamando nuestra atención. La gente anda preocupada de aquí para allá buscando solución a cada nuevo problema que se asoma. Sin duda, el último caso que llama nuestra atención es la famosa gripe porcina o influenza A H1N1, o como le quieran llamar, pero tenemos otro asunto sobre el tapete, que requiere toda nuestra atención: “EL CALENTAMIENTO GLOBAL”

Sin desviar la atención del gran problema que tenemos con el virus, todo el mundo quiere hacer escuchar su voz en la próxima Cumbre de Copenhague a celebrarse en diciembre de este año.

Esta puede ser una de las últimas oportunidades para evitar que el cambio climático se nos escape definitivamente de las manos. En la Conferencia se deberá definir el futuro del régimen global sobre clima, pero lamentablemente hasta el momento el avance de las negociaciones no se ve muy alentador. Estos cinco meses que quedan hasta Copenhague 2009 serán trascendentales puesto que se deberá ir avanzando en las negociaciones preliminares, que serán de vital importancia para que cada país llegue a la cita con posiciones definidas y claras respecto de cada uno de los temas a tratar y así lograr un acuerdo global para encarar de una vez por todas lo que está en juego, que no es ni mas ni menos que el futuro de la humanidad sobre este planeta.

Con el gran número de huracanes, inundaciones, incendios y sequías en las más variadas partes del planeta, parece que el clima está cambiando a pasos más rápidos de lo que avanzan las negociaciones. La crisis financiera no debe ser usada por los gobiernos como disculpa para no asumir compromisos claros para enfrentar la crisis climática que es más grave y permanente que la financiera. Se junta a este escenario la crisis alimentaria y la crisis de los recursos naturales, que se refiere a la degradación de los ecosistemas y uso irresponsable de los recursos naturales. Y una cosa sigue llevando a la otra. No hay duda de que los más pobres, que son los menos responsables, serán los más vulnerables y los que estarán más expuestos al cambio climático. Todo este escenario puede aumentar la desigualdad y la pobreza de la población en áreas rurales, además de contribuir a la escasez de alimentos, generando inseguridad alimentaria. En la salud pública, los cambios climáticos pueden provocar más desnutrición y riesgo de incidencia de malaria y dengue. En las áreas urbanas, uno de los mayores problemas a enfrentar será la falta de agua. Impactos serios también se harán sentir en el sector de la industria y del turismo, en especial en las áreas costeras, debido al aumento del nivel del mar.

Próximamente se llevará a cabo la Conferencia Internacional de Tunza para Niños y Jóvenes, en Daejeon (República de Corea) entre el 17 y 23 de agosto, el cual será el encuentro de jóvenes más grande sobre cambio climático antes de que se realice la conferencia del clima de las Naciones Unidas en diciembre, con un reclamo que hace hincapié en un futuro ambientalmente sostenible, eficiente en términos de recursos y con bajo carbono, la generación que será heredera del planeta, también le recordará al mundo que ellos tienen el mayor interés en la creación de una economía ecologista para el futuro. La Conferencia de Tunza para Niños y Jóvenes es un importante encuentro de personas jóvenes así como una oportunidad para ellos de discutir y preparar sus posiciones relacionadas con Copenhague y el cambio climático, pero es también más que eso. Es el encuentro de la generación que heredará el resultado de las decisiones que se tomen en diciembre y más adelante. Porque será durante los años de vida de tres mil millones de niños y jóvenes que hoy viven que los glaciares del Himalaya persistan o se derritan; que los niveles del mar se estabilicen o aumenten inundando un tercio de la infraestructura costera de África; que el Amazonas continúe siendo el pulmón del planeta o se convierta en un ecosistema cada vez más seco y que desaparezca, y el oso polar sea la especie ícono del Ártico.

A menudo, la historia permite especular sobre lo que realmente ocurrió. Sin embargo, no será así con la Cumbre del Clima de la ONU de diciembre en Copenhague. Las actas estarán bien documentadas para que las generaciones futuras puedan juzgar al liderazgo político y su sentido de la solidaridad. Todos tienen la esperanza de que Copenhague sea el fin de falsas promesas y el principio de acciones tomadas. Cuando los historiadores analicen lo sucedido en Copenhague, deberían poder decir que marcó el final de las promesas huecas y el inicio de un cambio fundamental. Todos esperan que la historia muestre que nuestra generación no decepcionó a nuestros hijos sino que, por el contrario, tuvo el coraje de adoptar un liderazgo visionario y de tener la voluntad de alcanzar el éxito. Pero, ¿será esto posible? La Palabra de Dios dice: “Porque la sabiduría de este mundo es insensatez para con Dios; pues escrito está: El prende a los sabios en la astucia de ellos. Y otra vez: El Señor conoce los pensamientos de los sabios, que son vanos.” 1 Corintios 3:19-20

Querido amigo y hermano, cosas terribles están sucediendo a nuestro derredor. Nuestro Dios Todopoderoso nos las dio a conocer con anterioridad, para que depositemos toda nuestra confianza en él. No crean a las falsas palabras de estos líderes políticos que hacen lindas promesas, pero que sólo buscan enriquecerse a costa de nuestro dolor y de nuestra miseria. Sólo nuestro Dios es veraz. Sólo Dios tiene un futuro de esperanza para todo aquel que en él confie.

“Así ha dicho Jehová: Maldito el varón que confía en el hombre, y pone carne por su brazo, y su corazón se aparta de Jehová. Será como la retama en el desierto, y no verá cuando viene el bien, sino que morará en los sequedales en el desierto, en tierra despoblada y deshabitada. Bendito el varón que confía en Jehová, y cuya confianza es Jehová. Porque será como el árbol plantado junto a las aguas, que junto a la corriente echará sus raíces, y no verá cuando viene el calor, sino que su hoja estará verde; y en el año de sequía no se fatigará, ni dejará de dar fruto.” Jeremías 17:5-8


“Porque aún un poquito, y el que ha de venir vendrá, y no tardará.” Hebreos 10:37

¡Dios le bendiga y le guarde!

No hay comentarios: